domingo, 20 de junio de 2010

Entre lo que sucedió y pudo suceder...

He llegado a oír
que el viento le silba a los árboles,
para que bailen,
que las feroces tormentas
le quiebran sus brazos.

Hace tiempo alguien predijo mi destino,
y sin consentimiento,
escupieron sobre la mierda
de mis memorias ya olvidadas.

Así, una vez más
la metamorfosis comenzaba
sin arañas
sin pequeños Kafkas,
ni llamados de emergencias.

Hasta que por fin
las avenidas de la ciudad,
lloraron
por falta de soledad.

3 comentarios:

Marcos dijo...

Groso Srta. Mientras mas lo leo mas me gusta, asi que voy a proceder a ver eslovaquia-italia para evitar un comentario aun más cursi.

Staff de Bla Bla Bla dijo...

Muy bueno!

Saludos,

una niña que quiere volar dijo...

Enrealidad hay pensamientos que prefiero suprimnir porque ahogan, sofocan, pero ahora.. hoy, creo que puedo aprender a vivir con ello.